Es- Las costas de Rocha despiertan la curiosidad de quienes visitan nuestro departamento, en espacial las de Cabo Polonio, Barra de Valizas y Aguas Dulces, pues allí cuentan la mayoría de los naufragios, algunos de ellos célebres por las leyendas creadas a partir de sus tragedias.
El 9 de octubre de 1875, bajo una fuerte tormenta y niebla, encallaba en la playa de Aguas Dulces el buque de origen portugués, «Arinos» (propulcionado por rueda de paletas). El trágico final se produjo durante su ruta desde Río de Janeiro y escalas hasta Río Grande con destino a Montevideo, mientras transportaba un cargamento con monedas de oro para subvencionar los gastos del ejército imperial brasileño en la guerra de la Triple Alianza, que junto a Argentina y Uruguay la emprendieron contra el pueblo paraguayo.
Cuentan los pobladores más antiguos de la zona, que los días de bajante, era posible llegar hasta los vestigios de la embarcación nadando o incluso caminando. El agua salada y la arena han ido carcomiendo los restos de este buque; el mar ha ganado cada vez más terreno y hoy solo se puede divisar una pequeña parte del mismo.
El «Arinos» fue generador de numerosas historias y leyendas con sus libras esterlinas, hay quienes dicen que fueron escondidas en el hueco de unas palmeras trillizas o enterradas bajo las raíces de una palmera doble en la zona de los Palmares de Castillos. Otros aseguran que yacen sobre los camalotes de la laguna de Briozzo, en Aguas Dulces. Sin embargo, según los diarios de la época especializados en noticias marítimas, el oro fue robado por revolucionarios brasileños que actuaban como bandidos.
El capitán del vapor Arinos, declaraba el 13 de octubre de 1875:
«Declaro que recibí del señor teniente Romero, por ante mis oficiales tripulantes y del señor Vice-Cónsul de Portugal, Federico Augusto dos Santos Baptista, dos cajones con el rótulo que dicen tener libras esterlinas 4.367, que me fueron arrebatados por el señor Leoncio Lapuente en la noche del 10 del corriente.»
Son muchas las versiones de historias generadas por el naufragio del buque «Arinos», de las cuales surgen múltiples interrogantes y pocas respuestas, pero aun así apasionan a cada uno de nosotros.
EN- The coasts of Uruguay, especially those of Cabo Polonia, Barra de Valizas and Aguas Dulces in Rocha, arouse the curiosity of those who visit our department, because most of the wrecks have happened there, and some of them are famous for the legends created from their tragedies.
On October 9, 1875, under a heavy storm and fog, the ship of Portuguese origin, «Arinos» (propelled by a paddle wheel), ran aground on the beach of Aguas Dulces. The tragic end occurred during its route from Rio de Janeiro with stops until Rio Grande bound for Montevideo, while carrying a shipment of gold coins to subsidize the expenses in the War of the Triple Alliance of the Brazilian imperial army, which together with Argentina and Uruguay undertook against the Paraguayan people.
The oldest settlers in the area said that on the days of falling tide, it was possible to reach the vestiges of the boat by swimming or even walking. Salt water and sand have eaten away the remains of this ship; The sea has gained more and more ground and today you can only see a small part of it.
POR- As costas do Uruguai, em especial as de Rocha, despertam curiosidade de quem visita nosso estado, em especial as de Cabo Polonio, Barra de Valizas e Aguas Dulces, pois ali estão a maioria dos naufrágios, alguns deles célebres pelas lendas criadas a partir de suas tragédias.
Em outubro de 1875, sob uma forte tempestade e névoa, encalhava na praia de Aguas Dulces a embarcação de origem portuguesa, ¨Arinos¨ (empurrado por roda de palets). O trágico final ocorreu durante sua rota desde Rio de Janeiro e com escalas até Rio Grande com destino a Montevideo, enquanto transportava uma carga com moedas de ouro para financiar os gastos do exército imperial brasileiro na guerra da Triple Aliança, que junto a Argentina e Uruguai a iniciaram contra o povo paraguaio. Contam os habitantes mais antigos da região, que nos dias de maré baixa, era possível chegar até os vestígios da embarcação nadando ou também caminhando. A água salgada e a areia foram corroendo os restos do navio; o mar ganhou cada vez mais terreno e hoje só se pode avistar uma pequena parte do mesmo.
LATITUD:
LONGTUD:

